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Natación para embarazadas, ¿es recomendable? 

 

¿La natación para embarazadas es recomendable? Son muchas las preguntas que se hacen las mujeres que están esperando un bebé.

Si no sabes si nadar puede ayudarte con el embarazo y en qué momentos podría estar desaconsejado, aquí te contamos los pros y los contras de practicar este deporte durante la gestación. 

Beneficios de la natación para las embarazadas

¿Descansar o mantenerse activa? Uno de los dilemas más frecuentes para una futura mamá es si es recomendable alejarse de las albercas o si por el contrario no hay nada que le impida dar brazadas y practicar estilos de nado. 

La mayoría de los especialistas y asociaciones de médicos recomiendan la natación durante el embarazo en gran parte de las mujeres. La Fundación Española del Corazón, por ejemplo, lo considera uno de los mejores ejercicios para las mamás en la dulce espera, siendo algo que también ayuda al bebé en formación. 

Sus ventajas incluyen menor sensación de pesadez y presión en las rodillas, más libertad de movimiento, flexibilidad, relajación y mejor control del peso. Otros beneficios: 

  • Fortalece el sistema cardiovascular y pulmonar
  • Mantiene los músculos, tendones y articulaciones tonificados
  • Reduce el riesgo de edemas en la circulación
  • Combate el estrés, la tensión y el insomnio
  • Puede ayudar a reducir los dolores del parto

¿Cuándo no es aconsejable la natación?

Para que la natación prenatal sea segura para la madre y su hijo en el vientre, la organización española del corazón recomienda realizarla de la siguiente manera:

  • Que no implique fuerza intensa ni saltos, sacudidas o golpes.
  • No debe elevar los latidos del corazón a más de 140 latidos por minuto.
  • Debe cuidarse la espalda durante los ejercicios.
  • Es desaconsejable si se sufre de hipertensión debido al embarazo (preeclampsia), riesgo de parto prematuro, placenta previa o alguna otra condición de gravedad.

El médico tratante debe evaluar si se puede hacer natación en caso de hipertensión arterial crónica, problemas vasculares, cardíacos, pulmonares o tiroideos.

Consejos para las mamás nadadoras 

Los especialistas recomiendan a las embarazadas darse una ducha antes de meterse a la piscina y después de salirse de ella. 

Al entrar, no hay que lanzarse sino hacerlo de forma lenta, para que la temperatura del cuerpo se acostumbre a la del agua. También deben evitar bucear por largo tiempo.

Otros cuidados:

  • No practiques el estilo mariposa ya que la barriga puede chocar varias veces con el agua.
  • Haz estilo crol. Es beneficioso para tu sistema respiratorio y cardíaco.
  • El estilo espalda es el más recomendado para las madres que están empezando a aprender natación.
  • El estilo braza te ayuda a fortalecer los glúteos, el periné y los abductores.
  • Báñate con gel de ducha y quítate el bañador al salir. Ponte ropa seca para evitar infecciones.

No olvides que, a partir del octavo mes, la mayoría de los médicos recomiendan a las mamás descansar de la natación. Esto para evitar perder involuntariamente el tapón mucoso.