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Toda actividad física trae consigo algún riesgo, incluso aquellas que parecen muy relajantes y poco demandantes. La natación no es la excepción a la regla por lo que es normal que si entrenas con cierta frecuencia en algún momento comiences a sentir molestias.

No te preocupes si llevas varios días con dolor o sientes limitación a la hora de ejecutar algún movimiento, la mayoría de lesiones se curan y cuando más rápido la trates más pronto volverás a la normalidad.

A continuación, te mencionamos las lesiones más comunes en los nadadores y qué hacer en caso de que la tengas. Ten en cuenta que estas indicaciones no sustituyen la atención de un médico, que siempre es la mejor de las alternativas.

Dolor en el cuello

El dolor de cuello suele ser una de las molestias físicas más irritantes que hay y puede afectar incluso a los hombros y manos, por esto conviene evitarlas a toda costa.

Puede aparecer cuando hay un balanceo insuficiente del cuerpo, es decir, no realizas la fuerza con las piernas y brazos e intentas empujar tu cuerpo hacia adelante, esto hace que tu cabeza y cuello se estiren más de lo normal.

También puede suceder que saques la cabeza por el mismo lado para respirar y canses los músculos de ese lado.

¿Qué hacer?: realiza ejercicios de estiramiento para relajar la musculatura, también considera acudir a sesiones de terapia o masajes. Mientras entrenas presta atención a los momentos de agotamiento cuando intentas impulsar tu cabeza y cuello hacia adelante.

Dolor en la parte baja de la espalda

El dolor lumbar en los nadadores suele ser consecuencia de los movimientos repetitivos, también puede aparecer porque hay debilidad o poca estabilidad en los glúteos y piernas.

¿Qué hacer?: Fortalece tus piernas y glúteos con ejercicios fuera del agua.

Oído de nadador

Los oídos son una de las partes del cuerpo que más se ven afectadas por la exposición constante y prolongada al agua. No te asustes si de un momento a otro sientes que tus oídos están tapados o duelen.

Cuando los canales auditivos se llenan de agua la proliferación de bacterias y hongos aumenta considerablemente, al punto que generan una pequeña infección local.

¿Qué hacer?: Si ya tienes una infección, que puede manifestarse con dolor, comezón o dificultades para escuchar, acude con un doctor para que sea tratada antes de que avance.

Para prevenir las infecciones auditivas en los nadadores la solución más práctica es utilizar tapones que impidan el paso del agua.

Lesiones de hombro

Las lesiones en los hombros son las más comunes en los nadadores debido al sobre esfuerzo, a los movimientos repetitivos y a la mala ejecución de la técnica.

¿Qué hacer?: Coloca hielo en la parte afectada durante 10 minutos dos veces al día, sobre todo luego del entrenamiento. Esto aliviará el dolor y la inflamación.

Será necesario que permitas al músculo reponerse del daño y disminuir la inflamación, por lo tanto, dedícate a otras formas de entrenar durante ese tiempo.

La clave para que no aparezcan lesiones es la prevención, por esto respeta tus horarios de descanso y entrenamiento, ejecuta bien la técnica, utiliza tapones y lentes para proteger las partes más delicadas de tu cuerpo.